Abre espacios laborales para personas con discapacidad

Publicado el 19 junio, 2020

La responsabilidad social empresarial sí tiene que ver con cuidar el medio ambiente, plantar árboles, arreglar un camellón de una avenida, pero también, con apoyar a seres humanos que se encuentran en condiciones limitantes motrices, pero que pueden cumplir, orgullosos, con una encomienda laboral.

De acuerdo con datos del INEGI en su Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica 2018, se calcula que la población mexicana con discapacidades físicas, visuales, auditivas, intelectuales, mentales o sensoriales, asciende a 27.2 millones, y de ellos al menos un 70% no cuenta con una fuente estable de empleo.

En entrevista, Gabriela Soulé, vicepresidenta de Incluyet OCDE, una plataforma tecnológica acelerada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, comenta que en nuestro país aún existe un rezago en cómo las empresas abordan los temas de inclusión con personas con discapacidad, a veces por falta de información o a veces porque simplemente no saben por dónde empezar.

“La realidad es que éstas personas llevan una vida precaria, muchos de ellos tienen que trabajar en la informalidad, vivir de donaciones o caridad. En el mundo empresarial, persiste la idea que una persona en condiciones distintas no puede desarrollar un trabajo o incluso pudiera ser una carga para la empresa, pero yo les digo que es todo lo contrario, se puede aprovechar su potencial de habilidades blandas, capacitarlos y reincorporarlos a la formalidad”, dice Soulé.

La entrevistada pone en contexto que desde 2008, México firmó con la ONU el Convenio Internacional para la Inclusión de Personas con Discapacidad, donde se adquirió una serie de compromisos para que las empresas ayuden al desarrollo laboral.

El país es también socio miembro de la Organización Internacional del Trabajo, donde también existe el acuerdo de promover espacios laborales para este sector poblacional.

“Estamos muy lejanos de cumplir con estos lineamientos. Los rezagos se deben a una situación multifactorial, pero lo resumiría a falta de comunicación entre gobierno y el sector empresarial, donde no se motiva a una cultura de inclusión. De hecho, existen los estímulos fiscales que pueden aprovechar los empresarios, pero insisto, falta comunicar eso”

 

Empresas 5.0

La experta comenta que la OIT insiste en que es necesario humanizar a las compañías desde los mismos procesos de reclutamiento. En ese sentido, aprovechar lo que ahora se llama Empresas 5.0, es decir, inteligente, elegante y humanista.

Bajo estas ideas, se encuentra en desarrollo Incluyet , y aplicación móvil que promueve buenas dinámicas para personas con alguna discapacidad en la selección de reclutamiento, atracción, colocación, seguimiento y evaluación de un candidato.

“Estamos en un proceso de aceleración de la mano de la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económicos (OCDE) para brindarlo no sólo a nivel nacional, sino escalarlo internacionalmente”, afirma Soulé Egea.

La proyección de resultados para noviembre, mes que estaría ya en operación la plataforma, es impactar positivamente en mil 500 personas mensuales a nivel nacional. Posteriormente, llevarla el siguiente año a 10 países: Estados Unidos, Canadá y algunos de la Unión Europea.

“Tenemos el reto de sensibilizar a las empresas, a los funcionarios, a los directores de recursos humanos, a los ciudadanos. Estos tiempos del home office van a cambiar muchas cosas, las soluciones a distancia aumentarán y ya caen como anillo al dedo para las personas discapacitadas”.

Soulé reitera que lo que menos quiere una persona con discapacidad es que los traten con un sentimiento de compasión, “ellos quieren un trato equitativo, que utilicen su talento para que empresas y colaborador vayan en un ganar-ganar”.

Subraya que las personas que se dedican a los recursos humanos, al tratar con la gente, deben ser los primeros en tener sensibilidad en estos temas. “Aunque a veces la realidad es otra, suele ocurrir que los directivos de esta área son inflexibles, groseros. Los profesionales, directivos, dueños de empresas, deben implementar una cultura laboral de tolerancia”.

Reitera que las compañías no son expertas en todo, “deben dejarse ayudar por empresas especialistas que les ayuden a dar buenos resultados. Finalmente, estamos en un proceso de transformación de fondo, indispensable tomar estos tiempos para crecimiento como persona, como empresa y como país”, concluye.

4 consejos desde el escritorio de Gabriela:

 

  1. Es importante tener un consultor o una empresa que brinde el servicio completo, no solo de bolsa de trabajo, sino que se especialice en capacitación del personal, que te asesore para que utilices los beneficios fiscales al contratar personal con alguna discapacidad.
  2. Revisa cómo se encuentran tus niveles de rotación de personal y cuánto te cuesta en dinero. Los puestos de habilidades blandas bien pueden ser sustituidos por personas que puedan capacitarse en labores muy específicas.
  3. Abre espacios y desarrolla perfiles de talento para puestos que se puedan desempeñar a distancia. A las personas con discapacidad les beneficiará no tener que desplazarse físicamente.
  4. Habla en tu empresa de temas de equidad de género, de discapacidad, de inclusión laboral, pero también de valores, una empresa más justa es una mucho más digna.

 

GABRIELA SOULÉ
Vicepresidenta de Incluyet